¡¡ÉXITO TOTAL DEL PROYECTO HIJOS DE LA VIOLENCIA, GLORIA PULIDO, LA COORDINADORA DEL PROYECTO, HA SIDO NOMBRADA POR LAS NACIONES UNIDAS COOPERANTE DEL AÑO EN COLOMBIA POR SU LABOR EN CAZUCÁ!!
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- Agricultores desplazados por la violencia trabajando en el transporte del ají
El Meta es una zona colombiana, al este de Bogotá, muy castigada por la violencia. Ha sido el santuario de las FARC y tampoco ha estado al margen del paramilitarismo. Cantidad de personas fueron desplazadas y también asesinadas por la guerra. Tras una etapa de cierta estabilización, las cosas están volviendo lentamente a una normalidad de cierta pacificación. Los que no murieron asesinados ni fueron presas de la marginalización absoluta o de la delincuencia común, intentan volver a su lugar de origen a rehacer sus vidas. Por supuesto, vuelven como huyeron, sin nada…. sin techo, sin trabajo, sin platica… y en la inmensa mayoría de los casos, sin estudios ni formación….si acaso traen algo en mayor cuantía que cuando se vieron obligados a huir, son 5, 10 o tal vez 15 años de amargas experiencias y cansina vitalidad.
A unas pocas familias, VIVA les va ayudar prestándoles un dinero para que puedan plantar ají (pimienta roja o pimienta cayena) y venderlo en el mercado internacional, canal que meritoriamente les ha abierto la Asociación de Municipios del Ariari. En virtud de un convenio suscrito con AMA y con nuestra contraparte local, la Fundación Catalina Muñoz, los microcréditos se concederán a principios de noviembre. La cosecha se comenzará a obtener a partir de los 5 meses y durará hasta los 11 meses desde la siembra o plantación. El mercado está asegurado, ya sólo queda invocar a la buena suerte. Seguro que nos acompaña.
VIVA apuesta por la paz en Cazuca. Sus iniciativas consistentes en cursos para 500 personas donde conocerá la necesidad de un ambiente de paz y de tolerancia, de aprendizaje y respeto a las diferencias, así lo atestiguan. Sin paz no hay vida digna. Y en Los Altos de Cazuca, todavía no hay paz; sus habitantes, gente desplazada por la violencia desde otros puntos del país, no han encontrado aún un entorno donde la integridad física esté garantizada, donde el más sagrado de todos los derechos fundamentales del individuo esté protegido. ¿Qué puede importar la adecuada educación de un hijo, pongamos por caso, a una persona que no sabe si llegará con vida al día siguiente? No se puede vivir en condiciones normales sin un entorno pacífico. Por eso te pedimos ayuda, te pedimos que hagas un donativo por la paz en Los Altos de Cazuca para que nuestros cursos lleguen a la mayor cantidad de gente posible.
Gracias!
Un niño, un plato…. ésa es, o pretende ser nustra filosofía en el programa de Comedores Solidarios del Proyecto Hijos de la Violencia. Por cada 5 euros que donemos a los comedores de Los Altos de Cazuca, un niño comerá durante un mes y no le faltarán las proteinas y vitaminas necesarias que impiden en la desnutrición y todas las enfermedades que ocasiona. Un niño, un plato…. a ver cuántos conseguimos en los próximos meses.
El 1 de agosto la fundación VIVA parte hacia Colombia para organizar su aportación a los comedores solidarios de Soacha. Así, niños que hoy padecen graves problemas de malnutrición verán solventadas sus deficiencias, al menos temporalmente. Necesitamos de tu ayuda. Haz un donativo a los niños de los Altos de Cazuca, por 5 € un niño comerá durante un mes, gracias a la labor de dichos comedores con quienes VIVA mantiene estrecho contacto y va a firmar un convenio de colaboración este mes de agosto.
Gracias!
Dona para hacer cambiar, dona para que cambien, dona para cambiar, dona para hacérselo más fácil, dona para hacerlo más fácil, dona para que en fin y de forma opuesta al gatopardismo, algo cambie para que todo cambie un poco. Necesitamos apoyo en Los Altos de Cazuca. Por cada 5 euros que recaudemos 1 niño comerá durante un mes en los comedores solidarios de la zona en los que VIVA ha llegado a acuerdos con contrapartes locales, como la Fundación Interbolsa.
Para nuestro el desarrollo de nuestros proyectos en Bogotá necesitamos recursos. Nosotros podemos asumir una parte del gasto pero es fundamental aunar esfuerzos y conseguir la mayor financiación posible. La situación se hace cada vez más difícil en Cazuca, la violencia no cesa y en la medida en que podamos contribuir a generar escenarios de paz estaremos haciendo un buen servivio a la comunidad. Por eso te decimos, haz un donativo, te sentirás bien.
Si en Los Altos de Cazuca hay algo verdaderamente necesario es la erradicación de la violencia. Sin seguridad ni garantías de la integridad física todo intento de progreso se hace materialemente inviable. La democracia se desarrolla sobre escenarios de paz, el comercio entre las personas precisa de paz y el Estado funciona si existe la paz. Sin esta fundamental premisa, nada funciona, nada que no sea nihilismo opera. Por eso, a nuestro entender, el factor clave que marcaría un antes y un depués en Cazuca sería la anulación de la violencia encarnada en sus múltiples facetas, en su poliédrica morfología. Y a ello queremos contribuir desde VIVA, organizando unos cursos donde se analice y desarrolle la necesidad de la paz.

Ludoteca de Los Altos de Cazuca

Ludoteca de Los Altos de Cazuca

Ludoteca de Los Altos de Cazuca

Ayer estuvimos hablando con Bogotá. Ya hemos empezado a preparar el contenido de los cursos de orientación que comenzarán en septiembre-octubre. Maritza Pulecio, la funcionaria de la Secretaría Municipal de Cultura encargada de la Ludoteca de los Altos de Soacha va a diseñar, junto a los médicos del servicio municipal de Salud, los cursos de orientación higiénica y nutricional. Nosotros, en combinación con la Universidad de Zaragoza, prepararemos el contenido de los cursos sobre democracia y derechos humanos. Entre ambas partes, se prepararán los que quizá sean más importantes, aquellos que tratan sobre la necsidad de la paz y la seguridad para el desarrollo humano.
Mientras trabajamos dos de los tres programas de l Proyecto Hijos de la Violencia, es decir, los Comedores Solidarios y los Cursos de Integración Social, ambos ubicados en Los Altos de Cazuca, municipio de Soacha, colindante con Santa Fe de Bogotá, otra oportunidad ha surgido en Colombia para trabajar con las víctimas de la guerra. En el peligroso departamento de Meta, una asociación de municipios (en España la llamaríamos mancomunidad) con la que se puso en contacto la fundación Catica, nuestra contraparte local en Colombia, nos ha presentado un proyecto para activar los microcréditos y fomentar el comercio justo. Consistiría en prestar el dinero que el sistema financiero les niega, a unos agricultores que tienen la cosecha vendida de antemano a una multinacional y que no pueden aumentar la producción simplemente porque no tienen medios para comprar semillas. Como decimos, este tipo de personas que lo perdieron todo en la guerra de guerrillas colombiana, no tienen acceso al crédito, ni oficial ni privado y por tanto no pueden financiarse aun sabiendo que su producción esta vendida. La gente de Catica cree necesario poner un tipo de interés al crédito de forma que demuetren que son capaces, tanto porque sus sistema producctivo es rentable como porque son gente responsable, de devolver un crédito con intereses y por tanto convencer más pronto o más tarde al sistme financiero de que pueden ingresar en él. Nostrosos creímos que les resultaría más fácil si no había intereses, pero lo cierto es que la teoría de Catica tiene mucho sentido. En todo caso el dinero y los intereses, al menos el que ponga VIVA se volverá a emplear para realizar más microcréditos. El dinero presatdo proveniente de donaciones dependerá de la voluntad de cada donante en particular.
No hace falta repetirlo, cuanto más dinero prestemos mejor para los agricultores de Meta.

